lunes, 2 de junio de 2008

Búsqueda







 
 

¿Hasta cuándo la luz en la ventana

y el corazón ansioso

bebiéndosela a sorbos?

 

¿Hasta cuándo

la cacería de sueños

sin destino?

 
 
 
 
QUEST
 
 
Until when the light in the window
 
and the heart sipping it away
 
 
 
 
Until when
 
this dream quest
 
without a north Star?

 

 
 

 
 

CARTA PARA UNA ESTRELLA FÚGAZ




Ahora que te marchaste con tus hermanas las estrellas, quisiera hablar contigo muchas cosas.  Aprendí de tu espíritu la ternura  infinita, de tu risa: alegría. Me entrené para madre cuidándote de niña como hermana mayor. 

Aquí aprendo lento el desapego al permitir tu viaje al infinito…
 
Esas últimas tardes cuando íbamos al parque, el verde era más verde y el cielo transparente.  Tal vez tu sed de vida y mi desasosiego, transmutaban el verde y aclaraban el cielo como de despedida. 

Algunos días grises la cobardía ganaba y temía sostener tu mirada que a veces interrogaba y otras tantas, callaba. No sabía responderte ciertos interrogantes e inventaba algún tema banal e intranscendente, pero las dos sabíamos que escapaba tu vida.

Tu hermoso pelo negro  se fue  primero, tú misma decidiste con valentía suprema deshacerte de él, en lugar de esperar a que cayera uno a uno en tu almohada.  Te sujeté la mano y cerramos los ojos para lanzarnos juntas, a ese agujero negro que a veces te rodeaba, mientras que la tijera cumplía su cometido.
 
Aquella Navidad querías armar el árbol con luces de colores, te llamé por teléfono para acordar la hora y tu voz rota dijo que quizás esa fuese la última Navidad que compartíamos juntos…. Corrí a tu casa e intercambiamos, “Recetas para mujeres tristes”.
 
Tomaste la decisión de tu final  partida a pesar de aferrarte a la vida con fervor infinito. 
Tu lucha fue osada; tu dolor infinito.  Muchas de tus preguntas de niña ilusionada se fueron  marchitando, estabas ya cansada…

Cada mañana esa angustiosa espera… Hubo momentos que tu dolor que yo sentía en mi cuerpo se volvía tan intenso que no resistía oír la secreta llamada de angustia que tu alma me hacía. 

Últimamente el verde te atraía de modo irresistible  anhelabas simplemente sentarte a la sombra de un árbol, contagiarte de esa savia que recorre su tronco,  imaginando  el tiempo sencillamente ahí.  Oír el  canto de las aves saludando la vida y el despertar gozoso de la verde montaña al abrazo del  día.  

 Anhelabas  salir de la ciudad, te dolía el edificio gris que veías desde tu cama, soñabas con contemplar un nuevo atardecer junto al fuego de la chimenea y danzar en sus llamas, semejantes a las sol que en tu ser, se apagaba.

 Ese dolor oscuro que se escondió en tu vientre ya no te permitía reposo alguno. El año se inició para todos, pero tú  cuerpo sentía la cuenta regresiva de la vida, no sabía que decirte. el termino llegaba, e hicimos lo imposible por ignorarlo todos. 
 
En tu interior vivía, una sed inagotable de respuestas… 

¿Hasta cuándo
la luz en la ventana
y el corazón ansioso
bebiéndosela a sorbos?
 
Preguntas sin respuesta en el paso intermedio del ¿por qué?, al  ¿para qué? 
 ……………………………………………………………

Te fuiste marchitando poco a poco, una tarde cualquiera huyó angustiado el brillo alegre de tus grandes ojos. Después se fue tu risa que llenaba de gozo nuestra casa, tus palabras ruidosas y apretadas, tus gestos imponentes. Lentamente se apagaba tu cuerpo… 

 Pero el dolor no logró derrotarte, tu espíritu creció. Fuiste venciendo uno a uno tus miedos de crisálida hasta que decidiste volar al infinito.
 
Ahora empiezo a comprender que las estrellas fugaces como tu, cambian de forma para  expandir su luz al universo y nunca,  nunca mueren. 



 Mayo 22,1999