sábado, 29 de marzo de 2014

CAPULLO





No hay que tender la red.
No es necesario.

Atraviesa su fase de crisálida; 
 el capullo no tiende red alguna 
no se somete 
a ningún artilugio cotidiano.




Sólo Es  
en la oscura penumbra del silencio.
Sólo anida en un hilo de luz
percibiendo su propio latido
ajena al trajinar del mundo.




No hay que tender la red
únicamente  suspenderse y flotar
sin esperar 
en ese espacio difuso y transparente
en esa penumbra deleitosa.


Parecería absurdo 
intentar una red 
lejos del movimiento  
y del abismo.


En ese espacio secreto
en el que en realidad
sucede la existencia 
de una diminuta y anodina crisálida.

 
No hace falta una  red, no es necesaria.

No hay comentarios: